Este proyecto residencial fue concebido como una casa de campo que integra armoniosamente con el paisaje de la zona de Zelaya. El desafío principal fue lograr una estructura moderna que respete el entorno natural mientras ofrece todas las comodidades de una vivienda contemporánea.
El Desafío
Nuestro equipo debía diseñar una residencia de 380 m² que se integrase con el terreno irregular de 2.500 m², manteniendo vistas panorámicas al paisaje circundante. El cliente solicitaba un estilo contemporáneo con materiales nobles y un fuerte compromiso sustentable.
Nuestra Solución
Diseñamos una estructura de dos niveles con planta libre que aprovecha al máximo la luz natural. El primer nivel aloja los espacios sociales —living, comedor y cocina integrada— con grandes paños de vidrio que conectan visualmente con el jardín. El segundo nivel concentra las habitaciones, cada una con vista privilegiada.
Utilizamos hormigón visto, madera certificada y piedra local como materiales principales, logrando un equilibrio entre modernidad y calidez. El sistema de calefacción por radiación en piso y laorientación solar pasiva reducen el consumo energético en un 40%.
Resultado
El proyecto fue entregado en 14 meses, superando las expectativas del cliente en términos de calidad constructiva y eficiencia energética. La casa se ha convertido en un ejemplo de arquitectura residencial sustentable en la zona.